poesias de Jose Angel Buesa

 

poesias de Jose Angel Buesa

poesias de Jose Angel Buesa

poesias de José Angel Buesa

poesias de José Angel Buesa
poesias de José Angel Buesa
Te contaré la historia del bergantín sombrío
que echó un día las anclas en la quietud de un puerto,
para ser en la turbia resaca del hastío,
el ataúd flotante de su pasado muerto.

Allí evocaba el luto de la insignia pirata
y las tripulaciones con su bárbaro coro,
en las fosforescencias de las noches de plata
y en el deslumbramiento de las tardes de oro.

Allí, en largos letargos bajo las nubes lentas,
entre un enloquecido revuelo de gaviotas,
adoraban el soplo brutal de las tormentas,
en sus podridos pliegues, las pobres velas rotas.

Abajo, en la sentina, mortecinos fanales,
moscas y telarañas y barriles flotando,
arriba en la cubierta, náufragos espectrales
agitando los puños hacia el puente de mando.

Ah, las islas del trópico, los dulces archipiélagos
para siempre en los mapas de la mala fortuna,
y un buque torvamente rondando los murciélagos
mientras las mariposas vuelan hacia la luna.

Viejo barco que supo que el confín no es redondo
en las noches siniestras y en las albas felices,
con las anclas hundidas más y más en el fondo
como si de las anclas le nacieran raíces.

Mástiles carcomidos donde las golondrinas
reposan el otoño, como un último ultraje;
timón con verdes costras de lepras submarinas
y brújula sin norte para morir un viaje.

Vientos del sur, o lluvias o locas primaveras,
que poco importa todo para los barcos viejos;
pero un escalofrío crujía en sus maderas
al zarpar otras naves y al perderse a lo lejos.

Allí, escuchando el himno de las resacas gordas,
vaivén de espumas negras que nunca finaliza,
se hubiera dicho un barco cargado hasta las bordas
con un gran contrabando funeral de ceniza.

Y allí estaba, en el puerto, con su largo letargo,
de proa hacia el olvido, muriendo hacia el poniente.
Y, sin embargo un día...Ah, un día, sin embargo,
Soplo un viento de rosas, maravillosamente.

Era el sagrado soplo del amor que transfigura
los seres y las cosas en el tiempo sin fín
y le dió un casco nuevo con nueva arboladura
y nueve velas blancas al viejo bergantín.

Y así fue que en la gloria de una alegre mañana,
con la proa hacia el sueño y el timón al azar,
esta vez bajo el mando de gentíl capitana,
el bergantín sombrío se echó de nuevo al mar.

Y así acaba este cuento que es mas tuyo que mío,
tu, que escuchas mi cuento convertido en canción;
tu, gentil capitana del bergantín sombrío,
del bergantín sombrío que era mi corazón.

poesias de José Angel Buesa

poesias de José Angel Buesa
poesias de José Angel Buesa

VOCABULARIO DE "TE CONTARÉ LA HISTORIA".

 

Bergantín: Buque de dos palos y vela cuadrada y redonda.

Palos: Cada uno de los maderos que se colocan perpendicularmente a la quilla de una embarcación, destinado a sostener las velas.

Quilla: Pieza de madera o hierro, que va de popa a proa por la parte inferior del barco y en que se asienta toda la armazón.

Resaca: Movimiento de retroceso de las olas después que han legado a la orilla.

hastío: disgusto, tedio.

Sentina: Cavidad inferior de la nave, que esta sobre la quilla y en la que se reúnen las aguas de diferentes procedencias, se filtran por los costados y cubierta del buque, de donde son expulsados después por las bombas.

Mortecinos: Apagado y sin vigor. Que esta casi muriéndose o apagándose.

Fanales: Cada uno de los grandes faroles que colocados en la popa de los buques servían como insignia de mando.

Torvamente: Fiero, espantoso, airado y terrible a la vista.

Arboladura: Conjunto de arboles y vergas de un buque.

Arbol: palo de un buque.

Verga: Percha labrada convenientemente, a la cual se asegura el gratil de una vela.

Gratil: Parte central de la verga, de tojino a tojino, en la cual se afirma un cabo, cadena o cabilla de hierro, para envergar la vela. Extremidad u orilla de la vela, por donde se une y sujeta al palo, verga o nervio correspondiente.

Tojino: Pedazo de madera que se clava en lo interior de la embarcación para asegurar una cosa del movimiento de los balances. Cada uno de los trozos de madera prolongados que se ponen clavados en el costado del buque, desde el portalón a la lumbre del agua, y sirven de escala para subir y bajar.

Portalón: Abertura a manera de puerta, hecha en el costado del buque y que sirve para la entrada y salida de personas y cosas.

Lumbre: Superficie del agua.

poesias de José Angel Buesa poesias de José Angel Buesa

 

 

poesias de José Angel Buesa

  poesias de José Angel Buesa

NOVEDADES

Suscríbete a las novedades de Mareas de Poesía.
Recibe en tu e-mail todas las actualizaciones de este sitio.

 
Suscribirse     Cancelar suscripción

 

poesias de José Angel Buesa

 

Poesías de José Angel Buesa
poesías de José Angel Buesa

 

poesías de José Angel Buesa

 

 

Otras páginas del grupo

Lilian´s Design Tutoriales
Caxigalines
Juegos para chicos

Juegos para chicas
Dibujos para colorear
Postales Digitales
Greeting Cards

Mareas de Poesía en Tierra de Nadie es una publicación
no lucrativa dirigida y editada por Lilian Rodríguez (Lilian´s Design)
desde Avilés - Asturias.

Todos los derechos reservados

Política de Privacidad - Contacto Administrativo

poesias de José Angel Buesa