Mirando tus ojos percibo esa luz interior 
que te caracteriza y que a mi tanta falta me hace.
Ese brillo cuando sonríen al mirarme, 
que ilumina cada rincón de mi vida 
aportando esa calidez tan ansiada por mi...
                            
Cuando me tomas para besarme, esa mirada tiene 
la luz de los colores del arcoiris,
la intensidad de la marea cuando baña la orilla de la playa 
y la fuerza del batir de las olas en las rocas...
                                     
Necesito de ti, de tu mirada, de tu calor, de tu amor...
Tengo sed de tus besos, hechos de miel y fuego 
que me abrasan, que me llenan, que me poseen.
No puedo pensar en otra cosa, y aún sabiendo 
que te tengo, te sigo extrañando, ansío tu regreso 
cada noche para bañarme en esa mirada,
y llenarme con el sabor de tus besos...
Ahora tiernos, ahora apasionados...
                                     
Y sentir la magia que nace entre los dos a medida
que me rodeas con tus brazos 
como aquella primera vez,
aun la tengo marcada en mi piel,
mil sensaciones invaden mi interior, 
con la luna por testigo y el mar como marco de fondo
y la única melodía que suena es el compás de nuestros corazones
acompañados con el arrullo de las olas y el canto de los animalillos nocturnos
acompañándonos en nuestra serenata romántica...
Me siento como una chiquilla que recién descubre el amor
y apura cada momento a fin de afianzarlo bien en la memoria
para que perdure para siempre ahí guardada toda la magia de ese reencuentro,
como si fuese el último día de una vida y el comienzo de otra aún por explorar...


Lady Halcón
Lunes 06/08/001 

 

Envía esta página a un amigo
Escribe su correo: