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Peregrino que persigues quimeras
no ceses en tu caminar,
de las rosas... su aroma sigue la estela
de los ruiseñores... su trinar,
y allá, donde las brumas pueblan,
donde dormitan los amaneceres
perdidos entre campos de estrellas,
¡busca peregrino!
Si tu empeño no muere,
en mi corazón hallarás el néctar
que aliviará tus ansias
y el bálsamo para tus aflicciones.
Lilian |